¿Deberíamos Preocuparnos por el Futuro de Foursquare?

foursquare-1Durante años, la red social de Foursquare funcionó bien y se hizo de millones de adictos, quienes a través de redes de contactos, competían o “jugaban” para robarse alcaldías (lugares donde un usuario podía instalarse como “dueño” por su número de visitas), compartían sus gustos y dejaban recomendaciones que luego podían ser leídas por cualquiera que pasara por ahí. Y esto generó además negocios paralelos, como descuentos o premios que publicaban los mismos dueños de los lugares que visitabas. Se veía bien.

Pero el tema quedaba ahí. Foursquare con el tiempo se puso aburrido, se estancó. Sus cambios no ayudaron mucho a la interactividad, la privacidad era confusa, su app era poco amigable y más encima lenta.

Los accionistas se pusieron nerviosos. La compañía estaba estancada y su idea original estaba, por decirlo en simple, olvidada por los usuarios, quienes en su mayoría competían por alcaldías, pero nada más.

Microsoft en su momento debe haber golpeado la mesa, viendo cómo sus US$ 15 millones se diluían frente a Yelp, app mucho más amistosa, fresca y estable que hacía palidecer al ya vetusto precursor de la red social por ubicación.

Y el cambio fue radical e impredecible. Crearon Swarm, un sistema que sirve únicamente para hacer check in y generar un juego de quién es el que más veces visita un lugar especial. Puedes además crear “carretes” o “planes”, compartir ubicación o actividades con tus círculos cercanos y establecer tu residencia dentro de un barrio. Nada bueno para los amantes de la privacidad y muy bueno para los amigos de lo ajeno. Muchos dicen que para eso está el WhatsApp.

Tras la última actualización lanzada a principios de agosto (la 8.0), Foursquare mató su esencia para reinventarse. Eliminó las alcaldías, Swarm quedó como un app aparte para seguir con el juego (pero a medias) y finalmente la aplicación quedó como un sistema que tras pedirte que ingreses predictores o gustos del usuario, busca, indica y aconseja lugares para visitar, mostrándote tips de estos que puedan estar relacionados con tu perfil. O sea ya no tienes acceso tan fácil para leer todos los comentarios del lugar, destaca aquellos consejos que podrían o no estar auspiciados y le quita poder de decisión al usuario.

En la historia de la tecnología hemos visto cómo es posible matar una buena idea tras la desesperación de no poder innovar, por no escuchar a los usuarios y por arrebatarles el control sobre la utilidad de la misma. No hay nada peor que un sistema haga cosas por ti, que muchas veces no concuerdan con tus gustos o que simplemente las realice sin que se lo soliciten.

Las críticas a este vuelco no se han hecho esperar y muchas han sido directas y fuertes. Los usuarios están abandonando la plataforma para pasarse a Yelp. Otros en cambio, como lo dice un artículo de Mashable, piden paciencia ya que consideran que es un buen inicio y que hay que darle tiempo a Foursquare para mostrar su potencialidad.

El único problema es que en esta época de la hiperconectividad y la hiperinformación, el tiempo y la paciencia son conceptos arcaicos. El que innova y potencia su buena idea gana. El que mata una buena idea, se expone a que los buitres comiencen a dar vueltas sobre su cabeza. Ergo, Windows 8, Nokia, Blackberry ¿seguimos?

Anuncios

¿Busca el Parlante Portátil Perfecto? Pruebe El Oontz Angle

product_oontz_angle_front2Hace un tiempo, la conocida compañía de audio de alta fidelidad, Cambridge Soundworks, creó una división llamada Oontz, la que fabrica pequeños parlantes para la vida digital que hoy nos apremia.

Y lo entendieron bien. Muchas veces estamos en reunión, nos llaman al Smartphone, necesitas hacer una conferencia y el parlante se escucha pésimo… O es más, cuando tenemos una presentación, nuestro Ultrabook o Tablet, estos no tienen la suficiente potencia para reproducir el audio de un video, ¿qué diablos hacemos?

La respuesta es Oontz Angle, un parlante mediano-pequeño, relativamente portátil, que cumple con todo lo soñado. Primero, no usa pilas, lo que significa que terminarás con la mala suerte de conectar el parlante y las baterías no te funcionan, como pasaba (por ejemplo) con el Creative TravelSound Portable Speaker, que sin lugar a dudas ha sido lo mejor inventado hasta la fecha, gracias a su tamaño, potencia y fidelidad, aunque en autonomía fallaba y muy mal.

Además, el Oontz Angle funciona como manos libres, ya que tiene un pequeño micrófono en la parte superior trasera, por lo que puedes lucirte teniendo conferencias telefónicas con el parlantito puesto encima de la mesa de reuniones, y sin cables.

Junto a ello, su autonomía supera las 12 horas de uso y aguanta casi 3 meses de retención de carga gracias a su batería interna, la que se recarga con el cable microUSB de tu computador o el cargador de tu celular. Y si el equipo está sin energía, puedes conectarlo al USB y listo, funcionando.

Si bien no es estéreo, su sonido es bastante decente. Y cuando decimos decente es que no sólo no molesta sino que tranquilamente agrada y hace que hasta el más terrible audiófilo se acostumbre rápidamente a él. Aunque no existen especificaciones técnicas, el producto muestra una buena separación de canales, una decente reducción de ruido y una potencia que calculamos puede exceder los 3 watts RMS, lo que significa bastante para sólo ser un parlante Bluetooth (algo así como el volumen de tu TV al máximo y sin distorsiones).

Oontz angle backEn la parte frontal sólo se ve la parrilla, que la compañía ofrece en 8 atractivos colores que van del negro (para los fomes), hasta el rosado fuerte (para las pixies) a la que se le suma una molesta luz led azul que indica que está encendido (no recomendable para los que les cuesta dormir por la noche). Atrás están los controles de volumen (que sólo funcionan para el audio vía BT), orificio de micrófono y el conector de Bluetooth y para contestar y colgar llamadas. Abajo el botón de encendido y apagado, entrada auxiliar (se agradece), conector de carga USB micro y luz led de indicador de carga.

En la caja (modesta), incluye manual de instrucciones, conector jack 3.5, cable USB micro y nada más. La bolsita para protegerlo se quedó en versiones pasadas, así que a cuidarlo.

En cuanto a dimensiones y peso, OK están bien y se soporta con pocas críticas más que nada por la potencia y fidelidad que logra versus tamaño: 260 gramos, 135 mm de largo y 68 mm de alto.

Actualmente el aparatito no está en el comercio en Chile, pero puede comprarse por la no despreciable suma de US$ 40 en su sitio en Internet o bien directamente en Amazon. Bastante conveniente si lo comparamos con otras soluciones como un JBL Flip que vale el doble o bien el Bose Soundlink Mini, que es hasta el triple de caro y también tiene un tamaño casi tres veces mayor.