Microsoft comienza a reprogramar de cero a Windows Vista

Informaciones aparecidas en el diario The Wall Street Journal (WSJ) y reproducidas recientemente por numerosas publicaciones tecnológicas, aseguran que Microsoft habría decidido abortar  todo lo realizado por más de 4 mil profesionales, quienes durante 5 años habrían trabajado en la confección del código fuente de Windows Longhorn (nombre de desarrollo de la nueva versión de Windows, bautizada recientemente como Windows Vista), con el objetivo de comenzar todo de nuevo y con un código nuevo.

La noticia difundida comenta que el grupo de programadores, técnicos, ingenieros, matemáticos y otros profesionales que trabajan sin descanso en el desarrollo de la nueva versión de Windows, habrían considerado en junio pasado que el código creado tras 5 años de trabajo había alcanzado tal nivel de complejidad que era casi imposible el poder compilarlo y, además, ajustarlo y modificarlo para mejorar pequeños detalles que requiere cualquier obra en construcción.

Según el WSJ, Jim Allchin, Co presidente de la división de Plataformas, Productos y Servicios de Microsoft quien, además, oficia de jefe de arquitectura de plataforma Windows (o sea el cerebro detrás de cada sistema operativo), habría informado a Bill Gates de esta grave encrucijada, hecho que habría determinado el fracaso del proyecto Longhorn original y la orden inmediata de comenzar a trabajar de nuevo en la creación del próximo sistema operativo basado en una arquitectura más simple, funcional y liviana que lo realizado durante los últimos 5 años.

De resultar ciertas estas informaciones, se sumaría como el segundo gran fracaso en el desarrollo del nuevo Windows Vista, el que se suma al ocurrido en agosto del año pasado, cuando se anunció que el nuevo Windows incluiría arquitectura nativa basada en WinFX, una nueva tecnología que amplía las posibilidades de Win32 y que permitirá a programadores crear nuevas aplicaciones para Longhorn basados en C, C++ y .Net, pero por el contrario, se eliminaría la tecnología WINFS, que sería la nueva arquitectura de manejo y ordenamiento de datos en el disco duro que hoy se basa bajo arquitectura NTFS.

WinFS (Windows File System), permitiría añadir metainformación a los archivos con datos semánticos asociados al contenido, de manera que se puedan habilitar instrumentos de búsqueda de manera muy similar a como se busca en la red. Con esto se buscaba la forma de incorporar tecnología de bases de datos relacionales que trabaje con información altamente relacionada que se va a almacenar en XML y que admita consultas en Xquery y XPath. Aspectos técnicos aparte, el resultado final deseado es que el usuario pueda preguntar "fotos de mi gato benito en 2001" y el sistema responda con los archivos cuya temática corresponda con este tema, sin que importe dónde estén, el nombre de su directorio o su propio nombre como archivo.

Tras este panorama, Microsoft decidió de todas maneras anunciar el lanzamiento de Windows Vista para octubre de 2006, en lo que se espera que sea el mayor lanzamiento de un sistema operativo desde Windows 95. Su arquitectura nativa orientada a trabajar con 64 bits se espera que convierta a la computación hogareña en una verdadera revolución tecnológica, tal como lo hizo Windows 95, Windows NT4 y Windows XP, éste último considerado por los expertos como uno de los mejores hechos por Microsoft hasta ahora, a pesar de los cientos de miles de fallos y parches que han ayudado a mejorar su seguridad y estabilidad en sus casi 4 años de vigencia.

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Alan Parsons Live Project en Chile: Primeras Impresiones

Majestuoso.

Con esa palabra puedo calificar la experiencia de haber estado ayer junto a mi novia a tan sólo 3 metros de distancia de uno de los grupos musicales más trascendentes del siglo XX, comandados por uno de los mejores compositores, arregladores y productores de todos los tiempos, si es que no es el mejor de todos.

Fueron 2 horas de perfecta música, perfecta amplificación, perfecto ambiente y repertorio perfecto, con un grupo técnicamente brillante y personalmente afiatado, que mostró ciertas falencias en sus voces, pero cuyo hecho quedó solamente quedó para el anecdotario ya que no fue trascendente, especialmente si tomamos en cuenta que Alan Parsons tras su separación del genio Erick Wolfson (co fundador del proyecto), nunca ha logrado encontrar al vocalista que logre reemplazar una voz característica, poco comercial, pero que contaba con una afinación majestuosa, precisamente porque muchas de las piezas musicales fueron hechas para su registro.

Una noche mágica, emocionante hasta las lágrimas, inigualable e irrepetible, que gracias a Dios, pude experimentar y de esa forma cumplir uno de mis grandes sueños, el de estar, escuchar, mirar y tocar a uno de mis ídolos y a una de las mentes brillantes de la música contemporánea que ayudó a cambiarle el rostro a la historia musical del siglo pasado.

Una completa nota acerca del ambiente, las alternativas, fotos, videos y de la grata sorpresa de haber interactuado con cada uno de los integrantes de la banda, quienes gentilmente accedieron a firmarme mi disco compilatorio, podrás encontrarlo en este mismo espacio 

 

Qué podemos esperar del concierto de Alan Parsons en Chile

Actualmente, confieso que no puedo contener la emoción y la ansiedad de estar frente a frente y a pocos metros del músico y compositor que más quiero y admiro. Para mí, Alan Parsons representa el más puro virtuosismo musical que actualmente existe y que ha permitido marcar muchas etapas de mi vida gracias a su magia musical y su inteligencia expresada en letras inteligentes y evocativas.

Antes que mi histeria se refleje en comenzar a escribir estupideces sin sentido, Diego Penzo, periodista del diario El Universal de Venezuela describe así su experiencia de haber presenciando el concierto de Alan ocurrido el día de ayer en Venezuela. Posiblemente sea la misma estructura que tendremos la suerte de ver acá.

Penzo describe su nota así: “Sin apagar las luces fue abierto el telón. Estaba completamente vacío. A los pocos minutos aparecieron varias personas con batas de médicos quienes, aparentemente fingiendo, se dedicaron a dar los últimos "arreglos" a los equipos musicales y a bromear con el público. Poco a poco se dejaban ver varios de los integrantes de la banda vestidos de la misma manera. Las luces se apagaron completamente. La reconocible figura de Alan Parsons apareció y se colocó en una pequeña tarima colocada en el centro del escenario. Un sonido de sintetizador y una voz manipulada inundaron el teatro, Return to tunguska, de su último disco A Valid Path, fue el primer tema.

El músico inició su show mostrando lo vigente que sigue su música, la cual no es ajena a los grandes adelantos tecnológicos en lo que a electrónica se refiere. Con su segundo tema, Damned if I do, apareció el cantante de la banda, PJ Olson, quien sería el responsable, durante el resto del show, de mantener al máximo los ánimos. El teatro ya se mostraba mucho más lleno. Las energías por su parte fueron aumentando a medida que transcurría el show. Temas clásicos progresivos de Parsons como Luciferama, Psychobabble y I wouldn’t wanna be like you despertaron reacciones eufóricas, primordialmente durante los sorprendentes solos del guitarrista Godfrey Towndsend. Y es que en la banda que acompañó a Parsons todos los músicos tuvieron la oportunidad de demostrar su virtuosismo, llevando a cabo pulcras interpretaciones, con amplias posibilidades de realizar acordes en solitario. John Beck en el teclado, el laureado John Montagna en el bajo y el excelente baterista Steve Murphy, que además cantó una pieza mientras tocaba su instrumento, mostraron que Parsons siempre se ha rodeado de los mejores.

Cuando se pensó que el show había culminado con la canción más famosa del artista inglés, Eye in the sky, la banda, emocionada por el cálido recibimiento, regresó y regaló dos temas más: Dr Tarr & Professor Fether y Games People Play. Imposible haber terminado el show de mejor manera. La audiencia que estuvo esa noche recordará ese show por mucho tiempo”.

El Aporte de Alan Parsons al mundo de la música

La historia del inglés Alan Parsons es una historia marcada por el sonido tanto en su faceta como ingeniero como en la de creador.

Nacido en Gran Bretaña en 1948 desde muy temprano se inclinó por la música decantándose por su faceta técnica y sobresaliendo como ingeniero de sonido en EMI. Con apenas 20 años cumplidos, Alan Parsons formó parte del equipo de ingenieros de sonido que, a las órdenes de George Martin, dieron forma y fama a los estudios Abbey Road. Fue la aparición del disco “Sgt. Pepper´s” de The Beatles la que determinó de alguna manera su decisión de pasarse a los controles de los estudios de grabación: “no podía esperar a descubrir los secretos que se esconden tras un álbum”. Muy pronto dio indicios de su talento tras los controles.

De todos es conocida su participación como ayudante de ingeniero de sonido en el álbum de The Beatles “Abbey Road”. Desde entonces su carrera como ingeniero de sonido y productor de discos ha sido más que notable participando en la grabación de discos de Pink Floyd (el legendario “Dark side of the Moon”, con el cual obtiene un Grammy), Paul McCartney & Wings (“Wild Life” y “Red Rose Speedway”), The Hollies (“Hollies”,” Another Night”), Al Stewart (a quien produjo  “Modern Times”, el exitoso “Year of the Cat” o “Time Passages”) y muchos otros.

Será en 1975 cuando junto a otro gran técnico de estudio, compañero de Parsons en Abbey Road, además de  compositor y cantante: Eric Woolfson, a los que sumaría posteriormente Andrew Powell, en tareas de orquestador y arreglista, se decidan a fundar  Alan Parsons Project, debutando en 1976 con el disco “Tales of Mystery and Imagination” una colección de temas inspirados en relatos de Edgar Allan Poe que contaba con la colaboración del mismísimo Orson Welles. La idea del grupo era construir Lps de rock progresivo de carácter conceptual, utilizando para ello la idea del grupo como foro de encuentro entre artistas, tanto vocalistas como músicos de sesión, con el fin de interpretar y realizar la música compuesta y orquestada por Parsons y Woolfson. Tras el exitoso debut, Alan Parsons Project retornaron con otro disco conceptual “I Robot” (1977), un disco que al igual que el anterior tiene como base de partida una novela de ciencia ficción de Isaac Asimov. En él Parsons y Woolfson desplegaron toda su imaginación y todos sus inventos sonoros para realizar un disco que se consideró muy avanzado en aquella época, en el que los arreglos instrumentales son de un lujo sin igual. Inspirado el disco en una novela de Isaac Asimov enseñó el camino a seguir, en cuanto a investigación musical se refiere, a músicos como Jean Michel Jarre o Mike Oldfield.

En 1978 aparece “Pyramid”, un disco que incide en la creación de atmósferas, ahondando ahora en narraciones de leyendas y misterio, si bien en esta ocasión se hacía ostensible la influencia de los Beatles. “Eve” en 1979 recreaba el universo femenino, mientras “The turn of a friendly card” (1980) abordaba el tema de los casinos, los juegos de cartas y remembranzas de tiempos al interior de las cortes de reyes medievales.

Pero sería en 1982  el año de su consagración definitiva, en ese año aparece “Eye in the sky” álbum que contenía el comercial single homónimo cantado por el propio Woolfson. El single mostraba la definitiva decantación por el pop orquestal de Alan Parsons Project, lo que se tradujo en un enorme éxito de ventas. Posteriormente vendrían “Ammonia Avenue” (1984), “Vulture Culture” (1985), “Stereotomy” (1986) y “Gaudi” (1987), discos todos ellos que sin alcanzar las cifras de venta de “Eye in the sky” tuvieron una buena acogida por parte de sus seguidores gracias a una sugestiva disposición de texturas musicales que le han llevado al reconocimiento de su obra como una de las más interesantes del rock sinfónico británico.

La colaboración entre Parsons y Woolfson finalizó tras la realización del albúm “Freudiana”, sobre el psiquiatra Sigmund Freud. Tras este trabajo llega el "divorcio artístico" entre ambos. Eric Woolfson abandonó el grupo para dedicarse al teatro musical, mientras que Alan Parsons, que sentía la necesidad de seguir manteniendo su música hacia el directo, ha seguido grabando discos de rock sinfónico durante todo este tiempo bajo el nombre de The Alan Parsons Band y realizando giras mundiales. Desde 1990 y acompañado de sus siempre eficaces colaboradores, el guitarrista Ian Bairnson y el batería Stuart Elliott, Alan Parsons ha seguido grabando discos como “Try Anything Once” (1994), “On Air” (1996), un disco en el que colabora realizando los arreglos orquestales su ex-compañero de Alan Parsons Project, Andrew Powell, “Tim Machine” (1999) en el que nuevamente recupera el eje literario como elemento conceptual, en este caso la obra del mismo título de HG Wells, o mas recientemente “A Valid Path” (2004),  un disco que evidencia un giro de dirección mostrando un mayor interés por la música electrónica contemporánea, que está alejada de aquel clásico rock progresivo y sinfónico de los 70 y 80 y que da paso a un sonido más plano, duro y electrónico, pero que conserva la tradicional inteligencia característica de la obra de Parsons. El disco cuenta con la colaboración estelar de David Gilmour, vocalista actual de Pink Floyd. 

Paralelamente Alan Parsons ha seguido realizando conciertos y giras de manera incasable bajo el nombre de "Alan Parsons Live Project", tocando innumerables conciertos por todo el mundo y ofreciendo así un recorrido por su dilatada carrera, hecho que sucederá este 4 de octubre en Santiago de Chile.

Alan Parsons muestra sin duda una carrera ejemplar, que forma parte ya de la historia de la música y más concretamente de la historia del rock sinfónico y progresivo, un género nacido a mediados de la década de los 70 y que en buena medida contribuyó a definir de manera definitiva junto a  Pink Floyd. 

Para escuchar sus mejores canciones te invito a visitar mi CastPost o bien ingresa a través de los accesos directos (links) que encontrarás a la izquierda de este blog.

Nota: Nota redactada con algunas informaciones de la revista IndyRock Ideal España